HALOTOLERANTES COMESTIBLES
Acelga marina
Beta vulgaris subsp. maritima (L.) Arcang.
Nombres comunes
En castellano se conoce como acelga marina, acelga silvestre o acelga bravía. En catalán recibe nombres como bleda marítima, bleda borda, bleda boscana, bleda salvatge, bleda porquina y bledera.
En Italia se emplean bietola selvatica y bietola di mare; en Sicilia aparecen gira, giri, zarchi y sarchi. En inglés se conoce como sea beet y en Turquía como kıyı pancarı. Estos nombres populares reflejan una amplia tradición litoral, pero la identificación botánica debe apoyarse siempre en el nombre científico.
Una acelga silvestre ligada al litoral y a los suelos salinos, aprovechada como verdura desde antiguo y estrechamente emparentada con las acelgas y remolachas que hoy cultivamos.
Lectura rápida
- Hábitat principal
- Litoral, roquedos, guijarrales, arenales y suelos salinos
- Relación con la sal
- Halotolerante
- Ciclo
- Vivaz o de vida relativamente corta
- Temporada orientativa
- Según clima y estado vegetativo
- Porte
- Herbácea de roseta basal
- Parte gastronómica
- Hojas · Brotes tiernos
Conociendo la planta
La acelga marina es una planta herbácea, generalmente vivaz o de vida relativamente corta, que suele formar inicialmente una roseta basal de hojas. Sus hojas son verdes, brillantes y de forma variable; en comparación con muchas acelgas cultivadas suelen ser más pequeñas, consistentes y ligeramente coriáceas.
Cuando entra en floración desarrolla tallos ramificados con pequeñas flores verdosas agrupadas a lo largo de las inflorescencias. Está adaptada a condiciones exigentes para muchas verduras convencionales: salinidad, viento, aerosol marino, sequedad y sustratos pobres.
Se distribuye ampliamente por las costas mediterráneas y atlánticas europeas y está presente en el litoral de Cataluña, incluida Girona y el Empordà. A diferencia de las remolachas cultivadas, la forma silvestre marítima no desarrolla normalmente una gran raíz carnosa destinada al consumo. La parte gastronómica tradicional de mayor interés son las hojas y los brotes jóvenes.
Dónde vive
Es principalmente una planta litoral. Puede aparecer en costas rocosas, grietas y terrenos próximos al mar, playas de cantos y guijarros, arenales litorales, márgenes alterados próximos a la costa y terrenos arcillosos o ruderalizados con grados variables de salinidad.
Las poblaciones costeras soportan viento, aerosol marino, sequedad y concentraciones variables de sales. La especie tolera estos ambientes salinos, pero no depende estrictamente de ellos para completar su ciclo; por eso VERDESAL la clasifica de forma simplificada como halotolerante, aunque parte de la literatura la denomine mio-halófita o la incluya entre las halófitas en sentido amplio.
Aprender a reconocerla
Forma inicialmente una roseta de hojas verdes, brillantes, algo carnosas o coriáceas y con pecíolo claramente diferenciado. El aspecto recuerda rápidamente a una acelga pequeña y silvestre.
Cuando desarrolla el tallo floral puede alcanzar varias decenas de centímetros y formar una estructura muy ramificada. Las flores son pequeñas, verdes y poco llamativas, agrupadas a lo largo de las inflorescencias.
Existe bastante variabilidad de tamaño y forma de las hojas entre poblaciones. Para una identificación segura conviene observar el conjunto de la roseta, las hojas, el pecíolo, el porte florido y el hábitat.
Apuntes taxonómicos
El nombre utilizado en esta ficha es Beta vulgaris subsp. maritima (L.) Arcang. También aparece tradicionalmente en bibliografía como Beta maritima L.
Pertenece actualmente a la familia Amaranthaceae, aunque una parte importante de la bibliografía botánica anterior la sitúa dentro de Chenopodiaceae. Existe cierta diversidad de criterio taxonómico sobre el rango que debe darse a las poblaciones marítimas dentro del complejo Beta vulgaris.
VERDESAL mantiene Beta vulgaris subsp. maritima porque identifica claramente la forma silvestre marítima objeto de esta ficha y es una denominación ampliamente utilizada en flora y bibliografía etnobotánica.
Parte aprovechable y recolección
La parte gastronómica tradicional mejor documentada son las hojas y los brotes tiernos. Las hojas más jóvenes pueden utilizarse frescas; a medida que se desarrollan adquieren una textura más firme y resultan más apropiadas para escaldar, hervir, saltear, guisar, incorporar a sopas o utilizar como relleno.
La forma silvestre marítima no desarrolla normalmente la raíz carnosa típica de las remolachas domesticadas. El aprovechamiento descrito en esta ficha se refiere a hojas y brotes, no a una parte subterránea engrosada.
La recolección silvestre debe respetar la normativa, el estado de conservación de las poblaciones y la seguridad del lugar. Para alimentación conviene utilizar material cultivado o procedente de zonas autorizadas y libres de contaminación.
Un viaje por sus usos tradicionales
Beta vulgaris subsp. maritima es una verdura silvestre mediterránea aprovechada tradicionalmente por sus hojas. También es uno de los principales parientes silvestres del complejo del que proceden las acelgas y remolachas cultivadas.
La evidencia histórica y genética indica que las primeras formas de Beta fueron utilizadas por sus hojas mucho antes de que la selección humana produjera raíces grandes y carnosas. Cuando una fuente histórica habla de Beta de forma genérica, ese testimonio debe entenderse como contexto del complejo y no como una receta atribuible necesariamente a la subespecie maritima.
No se ha documentado para esta planta un uso tradicional relevante como botánico. Su interés etnobotánico principal se encuentra en la alimentación, la recolección de verduras silvestres y la historia de la domesticación de los cultivos de Beta.
Usos gastronómicos por territorios
La acelga marina se consume como verdura de hoja. Muy tierna puede emplearse cruda; también se escalda, hierve, saltea y utiliza en sopas, tortillas, pasta, guisos, rellenos y pasteles salados. Las prácticas cambian según territorio, temporada y disponibilidad de otras hierbas silvestres.
Península Ibérica
En Torre Pacheco, Murcia, está documentado un preparado denominado hervido o ensalada de matas. Las verduras silvestres se hierven, se escurren y se aliñan con aceite de oliva, vinagre y sal. En determinadas ocasiones podía elaborarse únicamente con Beta maritima debido a su abundancia local.
En Cataluña y el área lingüística catalana la especie se documenta como bleda marítima, bleda borda y otros nombres locales. También existe documentación contemporánea sobre el suministro regular de plantas silvestres comestibles, incluida esta especie, a restaurantes del territorio, sin que ello permita atribuirle un plato tradicional catalán concreto.
Italia · Puglia
Es una de las verduras silvestres tradicionalmente apreciadas en distintas zonas de Puglia. Las hojas tiernas se escaldan, se trituran y se incorporan a la harina durante el amasado para elaborar pasta fresca verde, sin que exista una proporción tradicional única.
En Salento forma parte de la fojemmìsche, mezcla variable de aproximadamente diez a veinte verduras y hierbas silvestres de temporada. En Gargano aparece en el pancotto, preparación campesina que combina verduras cocidas con pan endurecido y otros ingredientes variables.
También se documenta hervida o escaldada y aliñada con aceite de oliva y limón; salteada con cebolla; acompañada de habas u otras legumbres; en tortillas; con ricotta u otros quesos; con pancetta o speck; y como relleno de focaccia.
Italia · Sicilia
En Sicilia posee una tradición gastronómica especialmente rica bajo nombres como gira, giri, zarchi y sarchi. En Prizzi, la gira assassunata o affucata se cocina tapada para que pierda agua y se guise en su propio jugo, con una base de acelga silvestre, ajo, aceite de oliva y tomate. Existen variantes familiares con aceitunas negras, chile o queso.
Las gidate di Prizzi son focaccias o empanadas rellenas de gira. El relleno documentado puede reunir acelga silvestre, patata, cebolla, ajo, tomate, pecorino, anchoa, salchicha y aceite de oliva dentro de una masa de trigo duro.
En los montes de Trapani, la pasta cà gira emplea la planta hervida como condimento de pasta. U pastizzu ri sarchi es un pastel salado tipo scaccia documentado con tomate salado y pan rallado tostado. También se registra su combinación con ricotta como relleno de ravioli.
Italia · Cerdeña
Las hojas y brotes tiernos se utilizan cocidos, como relleno de ravioli, con pasta o gnocchetti, con queso y dentro de mezclas tradicionales de numerosas verduras silvestres.
En Gavoi y Barbagia forma parte de s'erbuzu, preparación basada en una gran mezcla de hierbas silvestres. Se pican y cuecen y pueden combinarse con judías, manteca o tocino, salchicha o panceta y queso ácido. La composición varía y no existe una fórmula universal.
Italia · Toscana y Campania
En Garfagnana, Toscana, Beta vulgaris subsp. maritima está documentada entre las numerosas hierbas de la minestrella di Gallicano. Una elaboración tradicional combina la mezcla vegetal con ajo, grasa de cerdo, judías y cocción lenta, y puede acompañarse de mignecci u otras preparaciones de cereal.
En el valle de Ansanto, Campania, aparece entre las verduras silvestres de pizza e minestra, pizza gialla o pizza sciatizza, preparaciones en las que una mezcla vegetal acompaña una elaboración de cereal o masa de trigo duro. Las fuentes no establecen una formulación canónica única.
Chipre
La acelga marina cuenta con una tradición alimentaria documentada bajo nombres como arkoláhanon o agrioteftlo. Las hojas pueden hervirse, freírse, cocinarse con legumbres o utilizarse en pasteles salados.
En estos pasteles, las hojas hervidas o fritas se introducen en una masa junto con arroz o pourgouri —bulgur— y especias, y después se hornean. Existen variantes locales, por lo que no debe fijarse una receta única.
Turquía
Con el nombre kıyı pancarı, las hojas basales se consumen crudas o cocidas como verdura, en ensaladas, sopas, tortillas, tortitas, masas y pasteles salados. También se emplean como hoja envolvente para dolma, sin que esta ficha atribuya una formulación territorial concreta.
Contexto histórico
El aprovechamiento alimentario del complejo Beta está documentado desde la Antigüedad mediterránea. Existen recetas romanas antiguas de beta y referencias griegas, pero las fuentes históricas no permiten afirmar que correspondan específicamente a Beta vulgaris subsp. maritima.
Estas referencias se presentan como contexto del linaje de las acelgas y remolachas, no como recetas antiguas atribuibles de forma directa a la acelga marina.
De planta litoral a cultivo domesticado
Beta vulgaris subsp. maritima está considerada uno de los principales ancestros o parientes silvestres del complejo de remolachas cultivadas. A partir de diferentes procesos de domesticación y selección humana surgieron formas tan distintas como las acelgas, las remolachas de mesa, la remolacha forrajera y la remolacha azucarera.
Las primeras selecciones estuvieron probablemente relacionadas con las hojas. El fuerte engrosamiento de la raíz apareció más tarde, como resultado de procesos de selección dirigidos hacia otros usos alimentarios y agrícolas.
Otros usos actuales y líneas de investigación
Las poblaciones silvestres de acelga marina presentan una elevada diversidad genética y morfológica. Su conservación resulta valiosa para estudiar el origen y la mejora de los cultivos del complejo Beta vulgaris.
El interés agronómico actual se relaciona especialmente con recursos genéticos para investigar tolerancia a salinidad, adaptación a sequía, resistencia a enfermedades, respuesta a suelos pobres y adaptación a ambientes costeros. Estas líneas de trabajo no constituyen afirmaciones comerciales ni medicinales sobre el consumo de la planta.
Precauciones y seguridad alimentaria
Las hojas contienen oxalatos, como otras plantas próximas entre las que se encuentran las acelgas y las espinacas. Se trata de un componente natural de estas verduras y conviene consumirlas dentro de una dieta variada, sin convertir esta consideración en una alarma.
La identificación botánica debe ser segura. No debe recolectarse en lugares contaminados y cualquier aprovechamiento silvestre debe respetar la normativa aplicable y la conservación de las poblaciones.
Curiosidades
Una ancestra de acelgas y remolachas
Esta humilde planta litoral está estrechamente relacionada con algunos de los cultivos de Beta más importantes del mundo.
Primero fueron las hojas
Las formas silvestres fueron aprovechadas originalmente como verduras de hoja mucho antes de seleccionarse las grandes raíces carnosas.
Del litoral a la agricultura moderna
Las poblaciones silvestres siguen teniendo interés como reserva genética por su adaptación a salinidad, sequía y otras condiciones ambientales exigentes.
Bibliografía
- Flora Catalana. Beta vulgaris subsp. maritima.
- Herbari Virtual del Mediterrani Occidental. Beta maritima y Beta vulgaris subsp. maritima.
- Renna, M. et al. Edible Halophytes and Halo-Tolerant Species in Apulia Region. Plants.
- Geraci, A. et al. Estudios etnobotánicos sobre verduras silvestres y usos tradicionales en Sicilia.
- Biodiversity for Food and Nutrition. Turkey. Beta vulgaris subsp. maritima.
- Estudios etnobotánicos españoles sobre recolección y consumo de verduras silvestres, incluida Beta maritima.
- Estudios sobre plantas alimentarias tradicionales de Chipre y el uso de la acelga marina.
- Estudios etnobotánicos del valle de Ansanto, Campania, sobre verduras silvestres tradicionales.
- Documentación etnobotánica de Cerdeña sobre s'erbuzu y mezclas de hierbas silvestres.
- Estudios genéticos y de domesticación del complejo Beta vulgaris.
- Goldman, I. L.; Janick, J. Trabajos sobre evolución y domesticación de la remolacha.
- Estudios genómicos sobre diversidad y adaptación de poblaciones silvestres de Beta maritima.

